Entender a la gente, sus motivaciones, lo que les emociona y lo que no, por qué actúan como actúan, saber interpretar sus conductas…nos ayudaría mucho a definir con más precisión lo que la gente necesita y orientar la innovación con mayor éxito. Es una tarea difícil, sin duda.
De ahí la importancia de poder identificar esas tendencias que entrañan las motivaciones que condicionan las elecciones del consumidor y dirigen su consumo. Aunque las tendencias realmente surgen y se desarrollan en un contexto social y espacio-temporal concreto, la globalización ha hecho que algunas se repliquen en focos geográficos lejanos. Aun así, las grandes tendencias de consumo globales acaban siendo reinterpretadas y declinadas bajo un prisma local.
Exponemos a continuación algunas de las tendencias descubiertas en Japón durante el viaje de Food Trend Trotters. Quizás tengan posibilidades de trasladarse a nuestro mercado, aunque adaptadas a los hábitos, gustos y cultura de consumo de nuestro país.
Productos rompedores para consumidores arriesgados
La experimentación con sabores y las combinaciones creativas, que hasta hace poco eran cosa de restaurantes de alta cocina, es una tendencia que se está desplazando a los canales de venta al consumidor. Algunos mercados se caracterizan por presentar una alta predisposición hacia las novedades, lo que se conoce como neofilia. Es el caso claro del mercado japonés, donde las innovaciones están a la orden del día, lo mismo que la desaparición de los productos del mercado. Los ciclos de vida de los productos son muy cortos, por lo que Japón se erige como un mercado muy dinámico y propenso a la experimentación por parte de las marcas.
Un ejemplo claro en este sentido se encuentra en Pepsi. Esta multinacional enmarca sus productos más rompedores e innovadores en el mercado nipón, con lanzamientos como Pepsi con baobab y Pepsi White, con sabor a yogur.
El “vending” como canal de venta
No cabe duda de que el mercado japonés es un referente en la venta de productos a través del “vending”, donde la oferta y variedad es creciente. Sorprende la gran cantidad de dispensadores de todo tipo de bebidas y comida instalados por todo Japón, tanto en ciudades como en poblaciones pequeñas, muestra de que es un mercado en el que este canal de venta se ha consolidado.
Para los que buscan comodidad, existe la opción de adquirir productos de la dieta básica japonesa como los “noodles” casi en cualquier lugar, que suelen ir acompañados de dispensadores de agua caliente para poder prepararlos al momento. En el caso de las bebidas están omnipresentes las opciones tanto frías como calientes.
Algunos desarrollos innovadores que se están experimentando en oriente y podrían llegar a occidente son los “fresh vending” (de productos frescos como plátanos o huevos) capaces de atraer a los consumidores concienciados con la salud y que buscan productos naturales, o los “smart vending” , máquinas inteligentes que pueden responder a las necesidades de los usuarios de forma más precisa, aportando un servicio más personalizado.
Si se tiene en cuenta además las tendencias del nomadismo y el consumir “en cualquier momento y lugar”, el desarrollo de productos adaptados a este canal de venta presenta un futuro prometedor.